Tres casos de aves migratorias que son monitoreadas con tecnología de alta precisión

Bandada de aves migratorias volando en formación bajo un cielo azul con nubes dispersas.

Las especies y los países en los cuales una red invisible rastrea a las aves migratorias. Cómo funciona el programa y que tecnología usa para seguir los viajes de los ejemplares. 

Las aves migratorias realizan recorridos que resultan fascinantes para la ciencia. Estos largos recorridos son fundamentales para su supervivencia y reproducción. 

En tiempos de crisis ambiental estas costumbres de la fauna se ven amenazada por cuestiones como la deforestación, la contaminación o la urbanización. Es por eso que la Red Motus comenzó un trabajo de investigación que incluye un extenso territorio. 

Este programa fue creado por Birds Canadá en el año 2014 y consiste en el seguimiento de las aves migratorias mediante la utilización de dispositivos tecnológicos. Se trata de transmisores de radio extremadamente pequeños y livianos. 

La organización del plan es un esfuerzo tripartito y en colaboración entre Colombia, México y Costa Rica. Además, este trabajo comunitario cuenta con algunas características destacables:

  • El mapa incluye 34 países
  • Se ubicaron 2.100 estaciones
  • Obtuvieron datos de más de 450 especies en movimiento 
  • Colaboran universidades, organizaciones sin fines de lucro, científicos y la sociedad civil

Mediante una base de datos centralizada se reciben las señales de las aves que se desplazan en sus rutas habituales. Cada ejemplar lleva colocado un transmisor de radio tan pequeño que podría ser soportado incluso por las mariposas. 

Nada del operativo altera las capacidades de vuelo de los especímenes ni su integridad física. Mientras tanto, especialistas recolectan información que servirá para orientar las tareas de conservación y diagnosticar el estado de situación de las aves migratorias. 

El caso de México 

En México el Laboratorio de las Aves fue el responsable de la organización de Pronatura Noroeste, la representación regional de una organización mucho más grande. Esta propuesta apunta a la conservación de la biodiversidad autóctona en todo el país. 

El siguiente paso fue buscar herramientas para poder seguir la ruta de las aves migratorias a lo largo del territorio mexicano. Luego de una larga búsqueda sus directivos dieron con la Red Motus y comenzó la sinergia. 

Uno de los puntos que más les impactó a los investigadores fue el tamaño y el peso de los transmisores, de similares dimensiones a las de un grano de café. 

Gracias a esta iniciativa se pudo hacer el seguimiento del Playero Rojizo en su traza por Guerrero Negro y el Golfo de Santa Clara. Así, se verificó que la especie continúa viaje que dura tres semanas hasta Estados Unidos, más concretamente hasta Grays Harbor, y luego cierra el ciclo en Alaska.

El caso de Colombia

La Red Motus llegó a Colombia entre los años 2015 y 2016. En principio se trató de un proyecto piloto para investigar aves migratorias de América del Sur y del Norte. Allí la alianza fue con la organización colombiana SELVA que, por aquel tiempo, emprendía un trabajo sobre el zorzal caligaris. 

Gracias a estas tares conjuntas se pudo descubrir las destrezas de esta especie que vuela sobre las montañas colombianas y llega a Estados Unidos sin hacer pausas. En su camino, sobrevuela el mar Caribe y el Golfo de México

Además, otro hallazgo fue que muchos ejemplares luego de la travesía continúan volando y llegan hasta Indiana y la zona de Grandes Lagos

El caso de Costa Rica

En el caso de Costa Rica la actividad de Red Motus se inició en 2019 junto con investigadores y naturalistas particulares. El objetivo era saber más sobre especies como la reinita alidorada y el zorzal del bosque, ambas consideradas en situación vulnerable.

En los cinco años sucesivos se colocaron más de 20 estaciones a lo largo de todo el país. En paralelo, se entabló un equipo colaborativo con el grupo conformado en Colombia junto con la organización SELVA. También se sumaron referentes de Estados Unidos y se logró una dinámica integral entre regiones. 

Gracias a estas acciones conjuntas se realizaron investigaciones en relación a estas variedades de aves migratorias. Los focos estuvieron puestos en detectar los comportamientos en cuanto a condiciones climáticas y sus cambios a causa del calentamiento global. 

En un contexto en el cual muchos hábitats naturales se pierden a manos de la actividad humana y de las elevadas temperaturas actuales estos datos son fundamentales. 

En todos los casos, en todos los países, la posibilidad de aplicar tecnología para el trabajo científico al igual que se hizo con las aves migratorias es vital para el futuro. 

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