Qué son los sistemas silvopastoriles para preservar los bosques 

Los sistemas silvopastoriles como prácticas positivas para el medio ambiente mientras conservan la rentabilidad para los productores. Su implementación y los casos de éxito en Argentina. 

Los sistemas silvopastoriles están diseñados para que los bosques sean más resilientes. Consisten en una combinación de árboles, vegetación y ciertos animales cuya permanencia en un ecosistema es funcional a determinados objetivos. 

Se llama así a los métodos agroforestales con pasturas y especies para generar hábitats más sostenibles sin que dejen de ser rentables para los productores. 

Gracias a los sistemas silvopastoriles se pueden recuperar suelos dañados por la deforestación o poner en marcha zonas que naturalmente no eran muy propicias.

Con la planificación y una toma de decisiones adecuadas, estos terrenos logran una producción más sustentable y una considerable reducción de emisiones de carbono. 

Pero, además, los sistemas silvopastoriles son beneficiosos para la preservación de especies que se encuentran en peligro de extinción. Un ejemplo son las abejas, cuyas comunidades ven reducida su presencia numérica cada año. 

Según los expertos esta mixtura entre distintos tipos de vegetación y fauna seleccionada tiene los siguientes atributos positivos para el medio ambiente:

  • Contribuyen al uso eficiente del agua
  • Preservan los suelos
  • Reducen la cantidad de gases de efecto invernadero
  • Ayudan a diversificar la producción 
  • Protegen la biodiversidad
  • Aumentan la rentabilidad en los campos

En definitiva, los sistemas silvopastoriles son sinónimo de eficiencia de recursos naturales. Pero ¿Cómo se implementan en la práctica de la vida agrícola? ¿Qué casos se pueden observar como exitosos para la ciencia? ¿Qué factores se deben tener en cuenta a la hora de la puesta en marcha? 

Como se implementan los sistemas silvopatoriles

Una de las primeras cuestiones que hay que tener en cuenta en relación a los sistemas silvopastoriles es que en el terreno exista un equilibrio entre la vegetación y la fauna. Se trata de medir las proporciones y considerar el volumen de pastoreo que van a necesitar los animales. 

Es importante precisar que haya suficiente pasto para la alimentación, pero también que la cantidad de ejemplares no sea excesiva para que no dañe la salud de la vegetación. 

Por otro lado, hay que considerar que sí o sí tiene que haber suficiente sombra para que los especímenes se refugien del sol. Por eso, hay que plantar especies de árboles con copas frondosas. 

Sobre esto, hay expertos que han ofrecido sus recomendaciones. En concreto, indican tener en cuenta una serie de detalles fundamentales en relación a los árboles a la hora de diseñar el propio sistema silvopastoril: 

  • Adaptación al clima: Cómo y cuánto se pueden adaptar las distintas variedades al contexto de cambio climático. 
  • Especies nativas: Se recomienda expresamente preferir las que son autóctonas del lugar porque así se preservarán los ecosistemas naturales y la biodiversidad. 
  • Tiempo de crecimiento: No todos los árboles tienen los mismos tiempos de maduración y eso debe ser evaluado pertinentemente. 
  • Frutos: La presencia de frutas tiene un impacto en el ecosistema que puede ser positivo o todo lo contrario, el cual hay que evaluar en su debido momento. 
  • Altura y tamaño: Este dato es vital porque determina el perímetro de sombra y el forraje que admitirán en su bajo suelo. 
  • Esperanza de vida: Tiempo estipulado de prolongación de cada especie y que beneficios ofrecerán en cada etapa. 
  • Capacidad de adaptación: Capacidad de resistencia a plagas y enfermedades y las necesidades de mantenimiento de cada especie. 

Los sistemas silvopastoriles en Argentina

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, también conocido como INTA, difundió un estudio de sistemas agropastoriles para medir su eficacia. El estudio se realizó en 13 zonas de la Argentina con el objetivo de comparar estas prácticas con los sistemas tradicionales. 

El trabajo de campo demostró que estos formatos favorecen a la resiliencia de los suelos. Uno de los puntos destacados fue la verificación del crecimiento de pasto aún en período de sequía gracias a la plantación de árboles. 

Por supuesto, esto tiene un beneficio colateral para el ganado en cuanto a la alimentación y progreso. 

Además, los investigadores del organismo resaltaron que en el actual contexto de cambio climático los sistemas silvopastoriles ayudan ante inclemencias meteorológicas. 

Desde todos los puntos de vista estos formatos agroforestales son más idóneos para los tiempos que corren que sus antecesores. Por eso quienes más saben los recomiendan: Más salud para los suelos, cuidado para los animales y protección del medio ambiente.

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