Denuncian desmontes en Santiago del Estero

Organizaciones de defensa del medio ambiente denuncian desmontes masivos en la provincia argentina de Santiago del Estero. Además, las poblaciones resisten por su supervivencia.
La problemática del desmonte en Santiago del Estero, la provincia que se encuentra al norte de la Argentina, no es nueva. En los últimos dos años se encendieron alarmas desde distintos foros ambientalistas.
A propósito, Greenpeace advierte que, desde 2023 hasta la actualidad, fueron arrasadas más de 10 mil hectáreas. Además, según los especialistas, la región santiagueña es una de las más deforestadas del país.
Lejos de vislumbrarse una posible solución, en los últimos meses el problema se agudizó. Se trataría de un entramado en el cual intervienen muchos actores. Por un lado, empresas internacionales que llegan en busca de recursos. Por otra parte, empresarios locales que participarían como intermediarios.
Al complejo conflicto se suman las poblaciones nativas que solicitan ayuda urgente para no perder sus tierras. En este contexto la pregunta es ¿Qué sucede con el cumplimiento, o falta del mismo, respecto a la ley de bosques?

El desmonte de Santiago del Estero en números
Sobre el desmonte que ocurre en Santiago del Estero hay cifras que han divulgado organizaciones ambientalistas como Greenpeace. En principio, se refiere que no es una novedad y que desde hace años los habitantes de la zona reclaman la aplicación de la ley de bosques (Ley N° 26.331).
Al momento, estos son los datos de la situación actual del desmonte en territorio santiagueño por la cual la provincia está en alerta ambiental:
- Los primeros registros de deforestación datan del año 1998 y, hasta la fecha, se computaron más de 2 millones de hectáreas arrasadas
- Santiago del Estero está considerada como la provincia con mayor índice de desmonte de toda la Argentina
- El total de la superficie deforestada es proporcional a la mitad de la superficie de Cuidad Autónoma de Buenos Aires
- Desde 1998 hasta 2019 inclusive los bosques nativos santiagueños perdieron 1.908.057 hectáreas en total por la deforestación irrestricta
- Se estima que en el futuro inmediato habría unas 15 mil hectáreas nuevas en peligro de desmonte
- Entre las especies más perjudicadas se encuentran el algarrobo y el chañar.
- Las zonas más amenazadas son Nueva Esperanza y Quimilí y sus pobladores temen ser desalojados
- El año 2022 fue el más crítico en cuanto a desmonte con un total de 38.492 hectáreas destruidas solo en el primer semestre

A todas las consecuencias que el desmonte produce sobre el medio ambiente, se suman los daños humanos sobre las personas que viven y trabajan en el lugar. Algunos casos, ya están alzando su voz y, gracias a ellos, se conocen las noticias en primera persona.
La historia del Pueblo Tonokoté
A todas las consecuencias que el desmonte produce sobre el medio ambiente, se suman los perjuicios para las comunidades. Tal es el caso del Pueblo Tonoké, integrado en su totalidad por habitantes nativos del lugar quienes poseen el legado de tradiciones, idioma y cultura. Esta herencia es transmitida de generación en generación para que su historia se conserve intacta.
Tonoké fue reconocido por el Estado Nacional argentino como espacio legítimamente habitado por sus comunidades ancestrales en el año 2009. Esto ocurrió a partir de lo expresado en la Ley 26.160. Esta normativa fue creada para proteger a las poblaciones de pueblos originarios en peligro de desalojo de sus tierras.
En aquel momento, se otorgaron 10.000 hectáreas para estos habitantes, las cuales podían ser ocupadas y explotadas para su subsistencia. Sin embargo, en 2013 sufrieron el intento de desalojo de la mitad de su propiedad por parte de una empresa privada. Esta compañía había recibido el beneficio de una licitación de obras públicas por parte del gobierno santiagueño.
En los años sucesivos continuaron las denuncias y, muchas de ellas, no prosperaron en la justicia. Al momento organizaciones ambientalistas indican que poderosos grupos económicos en connivencia con el estado provincial se preparan para alzarse con el beneficio de tierras que no les pertenecen

Hoy pueblo de Tonoké resiste a la expropiación y, por lo tanto, evita que avance el desmonte. Esto fue posible a la autogestión y a la organización de toda la comunidad en pos de un fin en común. De hecho, desde 2022 la Unión de Trabajadores de la Tierra se sumó para colaborar con su trabajo en agricultura.