¿Cómo varía la deforestación en cada región del mundo? 

Persona con chaqueta de Greenpeace sobre un tocón mirando un bosque parcialmente talado.

De acuerdo con un estudio llevado a cabo por el World Resources Institute y Google DeepMind, la deforestación no es igual en distintos puntos del planeta. Gracias a la inteligencia artificial y la tecnología satelital, hoy en día es posible distinguir la pérdida de bosques. Por un lado, está la deforestación permanente (es decir, aquella que no se recupera nunca). Por otro, la temporal, donde los árboles eventualmente se recuperan. 

El informe también revela que, entre 2001 y 2024 se perdieron ¡más de 515 millones de hectáreas de árboles! Y aunque no es ningún consuelo, solo el 34% de esta pérdida será permanente. ¿La mala noticia? En las selvas tropicales, el 61% de la cobertura boscosa perdida no será capaz de volver a regenerarse.

¿Cuáles son las causas de la deforestación a nivel global?

El nuevo mapa global permite diferenciar claramente las causas detrás de la deforestación. La principal razón detrás de la pérdida irreversible es la agricultura permanente, como las plantaciones industriales o los monocultivos. Bajo este modelo se perdieron ¡168 millones de hectáreas! Lo que equivale al tamaño de un país como Mongolia. 

A esto se suman los bosques perdidos por causas como la tala selectiva, los incendios o la agricultura migratoria (que se moviliza de un lado a otro). Es importante aclarar que, aunque estas causas son responsables de pérdidas temporales, nada garantiza que los ecosistemas sean capaces de regenerarse. 

Sin embargo, esta nueva posibilidad de distinguir entre causas permanentes y temporales puede ayudar a mejorar el monitoreo de la deforestación y a distinguir qué zonas es preciso proteger con mayor urgencia. Además, estos datos permitirán saber dónde es posible la restauración y dónde es necesario poner fin a la conversión del suelo. 

Distintas regiones, distintos problemas ambientales

Otro de los hallazgos más importantes del estudio es cómo varían las causas de pérdida de bosques según la región del planeta. En América Latina, por ejemplo, la principal causa es la agricultura permanente, con un 73% de la pérdida de bosques nativos. En algunos países, como Bolivia, Argentina o Brasil se debe a la expansión de la frontera agrícola para plantar soja que luego es vendida a Europa y Asia. 

El sudeste de Asia padece un problema similar, con un 66% de la deforestación proveniente de la agricultura permanente. Pero en África, la historia cambia. Allí, hay mayor influencia de la agricultura migratoria, que representa el 49% de la pérdida de bosques. Este tipo de cultivo se caracteriza por una rotación entre distintas porciones de tierra y en el último tiempo ha ido avanzando sobre bosques que antes no eran parte del ciclo agrícola. 

¿Qué sucede en los bosques más fríos? 

En las regiones templadas y boreales de Rusia y  Asia, la situación se diferencia bastante. Al ser zonas donde los cultivos no sobreviven, la principal problemática tiene que ver con los incendios forestales, que representan el 63% de la pérdida total de bosques. Mientras tanto, en el sur del planeta, los árboles de Australia y Oceanía también son víctimas del fuego (con un 57% de pérdida por esta causa).

En América del Norte, el fuego es responsable por el 50%  de la pérdida de cobertura boscosa, mientras que la tala comercial alcanza un 45%. Si bien es cierto que en algunos ecosistemas el fuego es parte del ciclo natural, es imposible negar que el cambio climático ha empeorado la frecuencia y la intensidad de los incendios. 

Finalmente, en Europa, la causa más común de deforestación es la tala comercial: con un total de 91%. Aunque en países como ¡Suecia esta cifra asciende al 98%¡ Y si bien los bosques pueden regenerarse tras esta práctica, organizaciones ambientalistas como Greenpeace advierten que la biodiversidad de estos bosques sufre mientras la cobertura arbórea no está disponible. 

Por este motivo es importante que la restauración no se limite solo a plantar árboles, sino que debe apuntar a recuperar ecosistemas biodiversos.

Problemas menos comunes pero igual de perjudiciales

En algunos lugares, como la región de Madre de Dios (Perú), los bosques se enfrentan a una nueva amenaza: la minería de oro. Según el informe, la actividad minera fue responsable del 28% de la pérdida de bosques en esa zona. Lo que es peor, muchas veces se trata de minería ilegal, sin control, que no solo destruye el bosque, sino que también contamina los suelos y el agua con mercurio y otras sustancias tóxicas.

Mientras tanto en los Estados Unidos surge una nueva preocupación: la pérdida forestal por plagas y enfermedades. En el estado de Colorado, por ejemplo, los escarabajos de corteza fueron responsables del ¡27% de la pérdida total de árboles! ¿A qué se debe este nuevo peligro? Nada más y nada menos que al cambio climático, que vuelve más débiles a los árboles. 

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