El proyecto que investiga cómo los bosques hotspot se recuperan tras la deforestación

Vista aérea de un denso bosque verde con un sendero serpenteante y un pequeño arroyo al costado, ilustrando la biodiversidad y continuidad ecológica del ecosistema.

Una investigación determinó que hay ciertos bosques con una extraordinaria capacidad de recuperación luego del desmonte. El caso sobre el cual se hizo el estudio y cuáles son las características de estos biomas. 

¿Existen bosques con mayor capacidad de resiliencia ante la tala indiscriminada? Un equipo de investigadores de la Universidad para las Américas de Quito descubrió que sí. 

El equipo liderado por la Fundación Jocotoco se autodenominó Investigación Reassembly en honor a la indagación sobre la reconstrucción de los hotspot. Se llaman así a los biomas con un nivel altísimo en riqueza de especies animales y vegetales. 

El espacio específico de estudio fue uno de los bosques tropicales de Ecuador. En concreto se trató del Chocó, el cual no es de los más conocidos del país, pero sí estuvo en agenda por su alto nivel de deforestación.

Entre los resultados obtenidos por los científicos, el que más se destaca es la capacidad de crecimiento veloz de la vegetación luego del arrasamiento humano. Lo que sucede a continuación, es el regreso de especies que habían debido migrar en busca de alimento y refugio. 

Así, de este modo, tras la regeneración, vuelven aves, mamíferos y agentes polinizadores. 

En el caso puntual del Chocó, el trabajo de campo se realizó en la Reserva Canandé con 15 mil hectáreas de riqueza natural. Allí la observación determinó que el período de restablecimiento, a comparación con otros casos, fue de pocas décadas según el último relevamiento del año 2024.

Es importante mencionar que este bosque fue integrado en la lista de uno de los diez lugares con mayor cantidad de diversidad en todo el mundo. Además, cuenta con especies vegetales de único crecimiento en sus tierras. 

En un país como Ecuador donde el 40 por ciento de los bosques fueron deforestados, el cuidado del Chocó se convirtió en una iniciativa central para los ambientalistas. 

Ahora bien, con el conocimiento de las posibilidades que ofrecen los hotspot para la naturaleza, surge la inquietud ¿Cómo son estos reductores y por qué tienen esta potencia de recuperación? Para ello, es importante conocer sus características específicas… 

Sobre los bosques hotspot

Los bosques hotspot son lugares con condiciones geográficas especiales. Su principal riqueza es acuífera, razón por la cual abundan cantidades incontables de especies vegetales y animales. 

El nombre lo definió un académico inglés llamado Norman Myers en 1988 cuando descubrió que había recintos naturales con propiedades extraordinarias. Las primeras expediciones dieron cuenta de un total de 10. Con los años se continuaron las investigaciones y se llegó a un conteo de 36 hotspot en el mundo. 

Uno de los continentes en los cuales más bosques con estas singularidades existe es América Latina. En algunos hay variedades endémicas, se llama de este modo a las que solo crecen, viven y se reproducen en esos lugares específicos. El Chocó de Ecuador, en el cual se hizo la mencionada investigación, es uno de ellos. 

A través del tiempo se fueron profundizando aún más los estudios sobre los bosques hotspot. En el 2000 la organización ambientalista Conservation International, con sede en Virginia, Estados Unidos ofreció una definición concreta.

La entidad explicó que para que un ámbito tenga esta clasificación tiene que contener por lo menos 1.500 especies autóctonas de única supervivencia en este lugar. Además, deben representar por lo menos el 30 por ciento del total de su hábitat completo. 

Por su parte, la lista de regiones biológicas llamada The Global 200 identificó un total de 238 ecorregiones que son consideradas prioritarias. Estos puntos geográficos pueden ser en tierra, agua dulce o en el mar.  

Estas voces autorizadas también mencionan a los bosques hotspot como fundamentales para la conservación de especies, incluso las que son endémicas. 

Por todas las variables que se concentran en estos bosques resulta más viable la recuperación de eventos severos, ya sea de orden meteorológico o humano. Por eso es que se ha podido determinar que ante la deforestación estos biomas reaccionan favorablemente de manera más rápida. 

A pesar de la gran cantidad representantes de esta categoría, sólo ocupan el 2.4 por ciento de la superficie del planeta. Por estas razones se vuelve fundamental la protección de estas zonas las cuales los expertos coinciden que deberían ser protegidas y restringidas de las actividades humanas.

Contactenos

Para contactarnos rellena el siguiente formulario